Abordo la pedagogía comunicativa, el rol interactivo con el docente, la distribución de tiempos (regla 80/20) en donde el estudiante habla un 80% de la clase. Y la secuencia didáctica detallada paso a paso. Para enseñar de forma verdaderamente interactiva, utilizo la realidad del idioma, así como materiales de la vida cotidiana, como menús, folletos turísticos, facturas o tickets de compra. Siemp...
Abordo la pedagogía comunicativa, el rol interactivo con el docente, la distribución de tiempos (regla 80/20) en donde el estudiante habla un 80% de la clase. Y la secuencia didáctica detallada paso a paso. Para enseñar de forma verdaderamente interactiva, utilizo la realidad del idioma, así como materiales de la vida cotidiana, como menús, folletos turísticos, facturas o tickets de compra. Siempre acompaño las clases con imágenes, ya que estas reducen drásticamente la traducción mental de los alumnos y facilitan que conecten directamente los sonidos e ideas del español con su propia realidad inmediata.
Evito explicar en exceso, ya que la idea no es abrumar a los estudiantes con lenguaje complejo, idealmente un lenguaje sencillo, fácil de comprender. Los tecnicismos como la materia a desarrollar, se explican al inicio de la clase y luego al finalizar. Por ejemplo: "Hoy estudiaremos el pretérito imperfecto de indicativo del verbo ser" esto puede asustar al alumno. Es mejor decir "Hoy aprenderemos a describir cómo éramos de niños".
Esto hace que el lenguaje sea mucho más fácil de interpretar, aprender e integrar. Ya que las primeras palabras, contenidos y actividades, suelen ser abrumantes en un principio, si estas se explican de manera técnica.
A demás de usar una corrección inteligente, esto se trata de no interrumpir la conversación y que esta fluya de forma libre, para corregir errores menores de conjugación. Lo importante es dejar fluir la confianza en el estudiante; tomar nota de las fallas comunes y analízalas de manera grupal al final del bloque.
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